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¿Cuál es el objetivo de un MVP o Producto Mínimo Viable?

objetivos emprendedorA la hora de crear un MVP, no basta con recopilar información sobre si el proyecto que la empresa es válido o no: también hay que recabar información que permita decir dos aspectos:

  • cuál es el siguiente paso que hay que dar
  • hacia dónde hay que hacer crecer el producto

Teniendo en cuenta las características de los MVP, así como las necesidades y los recursos del emprendedor, habrá que ver cuál de ellos es el que mejor se adapta al producto y al problema que queremos resolver.

Marketing para startups: planifica el marketing online de tu MVP

Una vez creado el MVP —por ejemplo, un vídeo o una combinación de un producto final con un prototipo—, ¿cómo se puede saber si la empresa ha conseguido validar su idea de negocio? Conseguir esta información es de vital importancia para posteriormente planificar correctamente el marketing de la startup.

Para ello, existe un amplio abanico de métricas, entre las que destacan:

  • el número de activaciones
  • el número de usuarios registrados
  • la frecuencia con la que los clientes potenciales se han interesado por el MVP
  • si se ha implementado alguna solución de e-commerce, la cantidad de gente que ha pagado por usar el MVP

En cualquier caso, uno de los métodos más efectivos consiste en enviar una pequeña encuesta a los usuarios. El formulario tiene que ser sencillo, pero debe contener cuestiones muy concretas. Por ejemplo: “Si hoy desapareciera el producto que has probado, ¿que sensación tendrías, o cómo te sentirías?”. Las opciones de respuesta también tienen que ser claras y concretas (“muy disgustado/a”, “algo disgustado/a”, “nada disgustado” o “instalé el producto pero no llegué a utilizarlo”).

Si más del 40% de los usuarios selecciona la opción de “muy disgustado”, la empresa habrá superado el desafío de cualquier start-up: convertir el producto en un must have (es decir, en algo indispensable para los usuarios). A partir de aquí, habrá que averiguar cuál es el elemento que más gusta de la solución propuesta, para construir las futuras acciones de marketing en torno a este aspecto.

Ahora bien: ¿qué ocurre si el porcentaje de usuarios muy satisfechos es menor? Por descontado, no es el fin del mundo. Simplemente, se trata de un aviso para el emprendedor, que deberá introducir cambios en su planteamiento inicial, dándole un nuevo enfoque al producto para intentar adaptarse al máximo a las necesidades de los clientes.

Aunque existen muchos modos de llevar a cabo este cambio de rumbo, los más frecuentes son:

  • Zoom-in. Consiste en centrarse en una funcionalidad determinada del producto y hacerla crecer.
  • Zoom-out. Cuando el producto desempeña una única función, el emprendedor añade otras que la complementen y le den más valor.
  • Cambio tecnológico.
  • Orientarse a un nuevo segmento de clientes. Que un producto no haya tenido éxito entre un público determinado no implica que vaya a correr la misma suerte cuando se trate de una audiencia diferente.

En cualquier caso, no todos los emprendedores acogen con entusiasmo la idea de hacer cambios sobre su primer plan. Si bien los motivos varían, muchos de ellos identifican estos ajustes —erróneamente— con un cambio de visión. Nada más lejos de la realidad: pivotar no implica modificar este aspecto, sino evaluar nuevas formas de llevar a cabo el proyecto.

Del mismo modo, también hay start-ups reacias a realizar este tipo de métricas por miedo a recibir críticas y reacciones negativas que las empujen a abandonar su visión de negocio. Por descontado, este no es el objetivo del MVP. Su propósito no es otro que analizar si la visión de la empresa es compatible con la realidad del mercado, y no una percepción ilusoria.

A todo esto, además, habría que sumar otros argumentos esgrimidos por los emprendedores. Éstos son algunos de los más recurrentes:

  1. “Ningún usuario aceptará un producto inacabado”. Esta premisa es absolutamente falsa. Si la empresa ha dado con un problema real para el que aún no existe una solución en el mercado, cualquier persona tendrá ganas de probar su nuevo producto, aunque aún no esté completo. Incluso, esto puede ser una ventaja, ya que el usuario percibirá que está ayudando a crear el producto en cuestión.
  2.  “Yo ya sé lo que necesitan los usuarios”. Quienes parten de esta idea consideran que el feedback que pueden conseguir de los usuarios no les va a aportar ninguna información relevante. Para estos emprendedores, lo único que conseguirán estos comentarios es distraerlos de su visión. Éste es un gran error, ya que siempre hay que escuchar a los mercados para conocerlos y dar respuesta a sus necesidades y demandas reales.
  3. “Estoy demasiado ocupado para aprender”. En este caso, se prioriza la salida al mercado del producto acabado, dejando para más adelante las métricas que permiten validar su eficacia. Como en el supuesto anterior, ésta es una nueva muestra de miopía empresarial, ya que no está prestando atención a los usuarios.

Éstos y otros argumentos suelen tener un origen común: la obsesión por la percepción y el miedo a salir cuando el producto aún no está acabado, el miedo al fracaso y a la crítica…

Un último apunte: un emprendedor siempre lanza un producto con la idea de cambiar el mundo. Pero lo que muchos no tienen en cuenta es que el mundo puede llegar a cambiar su visión. La capacidad de escuchar y adaptarse rápidamente a las exigencias del mercado, salir a la calle cuando antes, recoger la máxima cantidad de feedback posible, entender a los clientes y reorientar el planteamiento inicial del producto. La visión es fundamental, pero saber adaptarse todavía lo es más.

By Alexis Roqué

Crédito imagen: Stuart Miles 

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Pau Valdes

Pau Valdes

valdespau

¿Quién soy?

Soy el CEO y Cofundador de InboundCycle, además de Cofundador de DIY Inbound.

¿Cuál es mi formación?

Me he licenciado en Genética y Biología Molecular por la Universidad Autónoma de Barcelona, así como en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Barcelona.

Además, Master in European Business por Edhec Business School (Francia), Diploma en el Programa de Desarrollo Directivo (PDD) por el IESE y Diploma en el Entreprenurial Master Program (EMP) de EO en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). 

¿Cuál es mi experiencia laboral?

Soy Cofundador en Acrason Solutions (AgencyConnect, InmoConecta, TwoWaySMS), así como Cofundador de Nakami (Diseño y consultoría en universos web y móvil), Cofundador de Capitalismo Consciente España y Miembro de Entrepreneur Organization (EO).

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