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La propiedad del contenido web: las claves para evitar problemas legales [+Guía]

Aunque Google penaliza en sus resultados de búsqueda a aquellas páginas de internet que incluyen textos copiados íntegramente de otros sites, aún son muchos los usuarios que sucumben a la tentación de completar sus sitios web mediante el copy-paste.

Esta es una mala praxis que también se da en el caso de las imágenes, y con más frecuencia si cabe, debido a que los bots no pueden identificar el uso fraudulento de las mismas. Además, a esto hay que sumar el coste —más bien elevado, por lo general— de las suscripciones a los bancos de fotos. Asimismo, estas malas artes también se ceban en otros elementos visuales, como las ilustraciones, el diseño de las páginas web o el código fuente.

No obstante, al margen de la pérdida de visibilidad en los buscadores, el plagio también puede acarrear problemas legales a quienes incurren en él, al vulnerar un aspecto más que delicado: los derechos de explotación o copyright. Para evitar que tú o tu empresa podáis llegar a veros una situación similar —muchas veces, por desconocimiento del marco normativo que regula la propiedad del contenido web—, te resumo en este post las cuestiones legales que debes tener en cuenta en el momento de alimentar una web.

Si ya dominas este tema y quieres aprender más sobre los aspectos legales que afectan al marketing online, puedes descargarte la guía gratuita Aspectos legales del marketing online.

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Cómo crear y difundir contenido de manera legal

Tras conseguir la concesión de un dominio web para su site (haz clic aquí para conocer los requisitos legales que debes tener en cuenta para registrar un dominio), el siguiente paso que debe dar la compañía es elegir cómo publicar sus contenidos. Ante esta tesitura, hay dos posibilidades:

  1. Escoger un servicio online de creación y publicación de webs. En ese caso, es necesario estudiar con atención los términos y condiciones —en otras palabras, la licencia de uso— de la plataforma adoptada (por ejemplo, WordPress), para que la empresa pueda saber si realmente está autorizada para modificar los recursos disponibles.
  2. Contratar a una persona física o jurídica para la creación de un site a medida. Si la empresa se decanta por esta solución, se aconseja suscribir un contrato que regule todas y cada una de las fases del proceso de generación del sitio web (el diseño de las maquetas o mockups, la programación, la redacción del contenido corporativo, la creación de infografías, etc.). Si se sigue esta recomendación, será mucho más fácil para el cliente rescindir la relación con el proveedor si no está satisfecho con el trabajo realizado

De todos modos, no basta con respetar la licencia de uso de las herramientas de creación web para evitar las sanciones ligadas a la infracción del copyright. Además de seguir a rajatabla este aspecto, hay que ser extremadamente cuidadoso para no vulnerar la ley de la propiedad intelectual con el contenido textual y gráfico que aparezca en la web. Esta normativa protege lo siguiente:

“[...] las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas en cualquier medio, tales como libros, escritos, composiciones musicales, obras dramáticas, coreografías, obras audiovisuales, esculturas, obras pictóricas, planos, maquetas, mapas, fotografías, programas de ordenador y bases de datos. También protege las interpretaciones artísticas, los fonogramas, las grabaciones audiovisuales y las emisiones de radiodifusión.” 

De ahí la necesidad de que el contenido generado por la empresa sea original. De lo contrario, esta se expone a sanciones económicas, así como a penalizaciones en la página de resultados de Google.

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El uso de la licencia Creative Commons

Pese a que la creación de contenido propio es la opción más recomendable para las compañías, lo cierto es que son muchas las empresas, especialmente las pymes, que carecen del tiempo y de los recursos necesarios —tanto económicos como humanos— para asumir esta tarea. ¿Es este el caso de tu negocio? Si es así, no está todo perdido: en efecto, cabe la posibilidad de reaprovechar textos e imágenes realizadas por terceros. Eso sí: para que esta práctica sea legal, es necesario que los contenidos en cuestión estén bajo la licencia de Creative Commons.

A pesar de que continuarán estando protegidos por el copyright, Creative Commons proporciona algunos derechos a quienes decidan utilizarlos, siempre y cuando respeten las siguientes condiciones:

  1. Reconocimiento (attribution). En cualquier explotación de la obra autorizada por la licencia, será necesario reconocer la autoría.
  2. No comercial (non commercial). La explotación de la obra quedará supeditada a usos no comerciales.
  3. Sin obras derivadas (no derivate works). La autorización para explotar la obra excluye la transformación para crear una obra derivada.
  4. Compartir igual (share alike). La explotación autorizada incluye la creación de obras derivadas, siempre y cuando conserven la misma licencia al ser divulgadas.

Estas cuatro cláusulas dan a pie a hasta seis posibles combinaciones que producen licencias Creative Commons, y que puedes consultar en este enlace.

Probablemente, Wikipedia y Flickr sean dos de los casos más conocidos de contenidos ligados a una licencia de Creative Commons.

Sea como fuere, antes de hacer uso de una imagen, conviene verificar a qué condiciones de utilización está sujeta, para evitar que la propietaria de los derechos pueda iniciar acciones legales contra quien las emplee de forma fraudulenta. No obstante, lo cierto es que este tipo de procedimientos difícilmente llegan a buen puerto para el demandante, ya que este tiene que cuantificar los daños económicos sufridos por el uso ilegítimo de sus imágenes, un dato que es difícil de concretar.

¿Qué ocurre si se produce un plagio?

En la actualidad, internet permite que los usuarios publiquen sus propios contenidos (lo que en inglés se conoce como "user generated content") en plataformas que son propiedad de terceros. Un caso ilustrativo serían las descripciones de producto que aparecen en Amazon.

El problema viene cuando los internautas difunden contenido plagiado en estas plataformas. Cuando esto ocurre, la ley establece que la responsabilidad recae en la persona que los publica. Sin embargo, las legislaciones estadounidense o europea no abordan este escenario de un modo idéntico. He aquí las diferencias:

  • Legislación estadounidense. En Estados Unidos, se aplica el procedimiento conocido como notice and takedown. Mediante el mismo, se obliga al infractor a retirar el contenido publicado después de recibir el requerimiento correspondiente. Si no lo hace, este será el responsable en caso de que la demanda prospere.
  • Legislación de la UE. Para obligar a la retirada de un contenido, una autoridad tiene que dictaminar que se ha hecho un uso ilícito del mismo.

Por lo tanto, en ambos casos, la empresa que gestiona un site será responsable de los contenidos publicados por sus usuarios, siempre y cuando se le haya notificado que se han utilizado de manera ilícita. Asimismo, la compañía está obligada a eliminar de inmediato aquellos contenidos cuya difusión sea claramente constitutiva de delito (por ejemplo, una película con derechos de autor aún vigentes o pornografía infantil).

Fotografías de personas y creaciones de los empleados

Por otro lado, conviene recordar que las imágenes en las que aparecen personas físicas o empleados y empleadas presentan unas características concretas, puesto que gozan de la consideración de datos de carácter personal. Dentro de esta categoría, se incluyen los nombres y apellidos o cualquier otro dato que permita identificar a un usuario, como una dirección de correo electrónico o un número de DNI.

Por esta razón, la empresa debe obtener por escrito el permiso de difusión por parte de las personas que aparezcan en esas imágenes.

Finalmente, hay un último aspecto que puede generar conflicto cuando un trabajador abandona la empresa: ¿de quién son los contenidos generados como resultado de su actividad en la compañía? En este caso, la propietaria de estos derechos será la organización, siempre y cuando esta función figure detallada en el contrato laboral firmado por el empleado.

¿Quieres saber más sobre la propiedad de los contenidos de un site?

Estas son algunas de las cuestiones que hay que tener en cuenta a la hora de difundir contenido, lo que evitará vulnerar los derechos de autor. No obstante, no son las únicas. Si quieres conocerlas y saber cómo aplicarlas en tu día a día o en el de tu empresa, puedes descargate gratis la guía Aspectos legales del marketing online, elaborada por Derecho.com e InboundCycle. De este modo, tendrás a mano un valioso aliado que te puede ayudar a ahorrarte más de una sorpresa desagradable por cuestiones legales. ¡Consíguela ya!

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