<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=244227003061217&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

¿Hacia dónde va Google? El algoritmo Hummingbird tiene la respuesta

¿Cuántas veces habremos soñado con gadgets y programas informáticos que puedan convertirse en una especie de asistente personal? Pues bien: parece que el desembarco de la tecnología inteligente, entendida como aquella que permite un alto grado de interacción con los usuarios, está mucho más cerca de lo que podemos imaginar. Como prueba, basta con fijarnos en la evolución Google, uno de los mejores ejemplos del rumbo que están adoptando las TIC, y que hoy resumimos en este post.

Para hacerlo más sencillo, nos referiremos a la película Her, ganadora del Oscar al mejor guión original en el 2014. Su trama refleja cómo la tecnología puede alcanzar un nivel de inteligencia que capaz de generar una interacción casi perfecta con las personas, como si se tratase de una relación entre iguales. De ahí que lo tecnológico pueda llegar a convertirse en una especie de secretario, al dar acceso a todo tipo de información, a la lectura y la organización de correos o a la planificación de nuestra agenda.

Como apuntábamos anteriormente, esta situación idílica está a punto de dejar de ser producto de la ciencia ficción para integrarse en nuestro día a día. O al menos, cada vez está más orientada a esta finalidad. Así nos lo demuestra Google con su última innovación: el algoritmo Hummingbird. Ahora bien: ¿en qué consiste este extraño concepto y por qué surgió? En las siguientes líneas, abordamos estas cuestiones.

Nuevos hábitos de búsqueda: Google mueve ficha

Desde su nacimiento en 1998, Google no ha dejado de evolucionar y dar pasos para convertirse en un buscador inteligente. Y para ello, el gigante californiano no ha escatimado esfuerzos en el diseño de herramientas propias y algoritmos, con un propósito muy claro: proporcionar a sus usuarios resultados cada vez más acertados en sus búsquedas.

google-search-timeline

A la hora de definir el término algoritmo en el ámbito de Internet, podríamos decir que se trata de un conjunto de parámetros creados para escoger las páginas webs y las posiciones en las que aparecerán cuando se muestran los resultados búsqueda. En el caso de Google, el último de sus  algoritmos apareció en el 2013, y fue bautizado como Hummingbird (colibrí en español) por su velocidad y precisión.

El objetivo de la última gran novedad de Google no era otro que dar respuesta a los cambios de hábitos de los internautas en sus estrategias de búsqueda. En efecto, los usuarios ya no se limitan a introducir términos aislados en el buscador, sino que optan por teclear varias palabras. Parte de la culpa de estas nuevas prácticas recae en los nuevos dispositivos móviles, y muy especialmente en los teléfonos inteligentes, que facilitan que los usuarios puedan hacer consulta en Google con mayor facilidad, asiduidad y naturalidad.

Si hacemos caso de las palabras que pronunció el vicepresidente senior de Google Search, Amit Singhal, durante la presentación de Hummingbird, este algoritmo es  uno de los cambios más importantes en la historia del buscador. ¿Se dejó llevar por la euforia del momento o, realmente, estaba en lo cierto?

El secreto del colibrí

Al margen del discurso de Singhal, lo cierto es que Hummingbird ha supuesto una auténtica revolución para Google, ya que ha transformado su manera de entender las búsquedas.

Sin ir más lejos, todos los algoritmos previos, como en el caso de Caffeine —el predecesor de Hummingbird, creado en el 2010—, trabajaban a partir de la indexación de la página web; cuando el usuario hacía una búsqueda, Google mostraba y ordenaba sus resultados centrándose en las coincidencias de las palabras claves (keywords) y sus sinónimos.

En cambio, Hummingbird tiene en cuenta que los usuarios llevan a cabo búsquedas cada vez más complejas, por lo que analiza las palabras y la relación entre ellas para ofrecer sus resultados. De este modo, Google aspira a mostrar sitios web que resuelvan las dudas y las preguntas de los internautas de manera mucho más satisfactoria. A este proceso se lo conoce como búsqueda conversacional, ya que tiene como objetivo mantener una relación interactiva con el usuario como si se tratara de una conversación entre dos personas.

Lo veremos más claro con un ejemplo: si un internauta teclea “dónde puedo comprar un móvil de segunda mano en Barcelona”, Google no sólo buscará resultados que coincidan con estas keywords, sino que analizará la pregunta para proporcionar al usuario la información que realmente necesita, y que en este caso serían enlaces de tiendas de teléfonos móviles de segunda mano. De este modo, la relación entre el usuario y el buscador se vuelve más interactiva y natural.

En cualquier caso, ésta no es la única novedad de Hummingbird. Otra innovación tiene que ver con algunas URL que ha empezado a proporcionar Google en sus resultados de búsqueda, y que aportan una información o un servicio añadido a nuestras consultas. Entre ellos, podrían citarse Google Maps, enlaces a Google Shopping para que el usuario pueda adquirir ciertos productos, o bien la temperatura ambiental o la hora de nuestra ciudad. Con esta acción, el motor de las letras multicolores nos muestra que está cada vez más cerca de ser un buscador inteligente.

Para proporcionar este tipo de resultados, Google recurre a Knowledge Graph, una base de conocimiento que trabaja con información de búsqueda semántica obtenida de varias fuentes, y que brinda sugerencias para que el usuario pueda resolver sus dudas sin tener que navegar por otros sitios web.


¿Cómo adaptar nuestro sitio web al nuevo algoritmo?

Las novedades señaladas hasta ahora han traído consigo un escenario tan lógico como evidente: si Google modifica su manera de trabajar, este cambio también se refleja, forzosamente, en sus resultados de búsqueda, lo que puede afectar al posicionamiento de las páginas webs y, por lo tanto, obligar a las empresas a adaptar sus sites a estos nuevos criterios.

Por eso, la adopción del nuevo algoritmo ha tenido consecuencias para las agencias de publicidad y marketing online, así como para todas aquellas empresas que disponen de una página web y que aspiran a aparecer bien posicionadas en los resultados de búsqueda.

Hasta la fecha, uno de los factores que más se tenía en cuenta en el posicionamiento web eran las keywords. De ahí que tanto las organizaciones como las agencias hayan realizado una gran inversión de esfuerzo, tiempo y dinero para encontrar las palabras clave más adecuadas para posicionar sus sitios web. Según Dean Romero, SEO de InboundCycle y blogger en blogger3cero.com, la sobreoptimización —entendida como la presencia excesiva de keywords— tiene los días contados, y Hummingbird está llamado a darle la puntilla.

Para adaptarse a este nuevo sistema de indexación —algo imprescindible para cualquier compañía, ya que en los países occidentales más del 90% de las búsquedas se efectúan con Google—, las empresas tendrán que cambiar su forma de trabajar. En este sentido, deberán apostar por el desarrollo de sistemas que les permitan generar contenidos de calidad y capaces de resolver las dudas de sus usuarios y sus clientes.

google

Como indica Romero, las informaciones generadas tendrán que estar sujetas a la siguiente premisa de ahora en adelante: satisfacer a los internautas y sus inquietudes, ya que Google se basará principalmente en este parámetro para ordenar sus resultados.

De acuerdo con este especialista, esto es así porque Google persigue un objetivo primordial: ser utilizado continuamente. Algo que sólo ocurrirá si los usuarios encuentran de forma rápida aquello que están buscando. Por lo tanto, ésta será la consigna para cualquier empresa o agencia que quiera incrementar su tráfico órgano a partir de la creación de contenido web.

Empieza el reto

Con todos estos datos sobre la mesa, huelga decir que Singhal estaba en lo cierto: la irrupción de Hummingbird se ha convertido en uno de los principales desafíos para las empresas y agencias de marketing o publicidad online, ya que éstas deberán replantearse su sistema de creación de contenidos. Para ello, deberán abrazar nuevas directrices en la línea de la motivación del flamante algoritmo: dar una respuesta más precisa a las consultas de los usuarios, brindándoles contenidos que resuelvan de forma más concreta y eficaz lo que están buscando.

En cualquier caso, este cambio no sólo afecta a las empresas y agencias de marketing y publicidad, sino que también supone un gran cambio para Google y sus usuarios. Con la puesta en escena de Hummingbird, el coloso tecnológico vuelve a evidenciar su intención de convertirse en un buscador inteligente, capaz de resolver a la perfección las dudas de sus usuarios, y en algunos casos, incluso dentro de su propio buscador.

Asimismo, este cambio también delata que este popular motor de búsqueda va camino de convertirse en esa asistente personal del que hablábamos al principio de este artículo, y que puede satisfacer las necesidades informativas y de organización del usuario.

En definitiva, Hummingbird nos recuerda con su insistente aleteo que la trama de Her cada vez está más lejos de la inventiva de sus guionistas y más cerca del día a día de los internautas. Y es que, parafraseando una conocidísima canción ochentera, el futuro ya está (prácticamente) aquí.

guia estrategia seo

También te pueden interesar...

Optimización web para captar clientes: el blog como aliado
Viralidad en tus artículos: 7 tips para conseguirlo
10 consejos que mejorarán la experiencia de usuario de tu página web

¿Y tú qué opinas? ¡Déjanos aquí tus comentarios!

email Suscríbete al Blog
Suscríbete por email y recibe además un pack de bienvenida con nuestros 5 mejores artículos